Editorial

Situación dominico-haitiana actual: Un tema de cuidado

Por: Julio A. Vargas J.

Como jóvenes debería ser para mí (y lo es, al menos en mi caso), y mis contemporáneos mantener siempre presente en nuestras mentes el sacrificio que hicieron aquellos hombres de la primera República, debemos enfocarnos en que esté país mantenga siempre su estado de soberano en un carácter inviolable e inamovible. Los recientes conflictos diplomáticos ocurridos entre la nación vecina y nuestro país deben ocupar todo nuestro interés como dominicanos que somos.
Esperamos que las conversaciones que se lleven a cabo en Juana Méndez el día de hoy culminen de manera tal que ambas naciones queden satisfechas, ¡claro! Sin que se vulnere la condición de estado soberano que ostenta y debe ostentar siempre La República dominicana.

No es nuestra intención llamar ni fomentar al odio, rechazo, xenofobia ni nada por el estilo. Sin embargo, nos preocupa el hecho de que la comunidad internacional ejerce una enorme presión sobre el Estado Dominicano y nos  inquieta ver que el mismo ha tomado una actitud permisiva hasta cierto punto. Recomendamos a las autoridades del país echar un vistazo atrás en la historia para que se cercioren nueva vez que ha sido un propósito de potencias extranjeras “anexar” a Quisqueya a nuestros vecinos y que de ésta forma sea el país quien cargue con un evidente Estado fallido. De esta manera se evitan las grandes naciones como los E.E.U.U., Canadá y la misma Francia tener que soportar la pesada carga que representaría el pueblo emigrante haitiano para sus economías y estados.

Claro que estamos abiertos al dialogo, pero no vemos la razón por la cual debamos negociar porque no hay nada que negociar. Somos un estado y Haití es otro. Por último invitamos a aquellos que no han tenido la oportunidad de leer la  Resolución 168-13 lo haga para que compruebe que no es injusta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario